• ABA Depot

La ventilación es clave para tu salud respiratoria




¿Alguna vez has sentido mareos al entrar en un lugar sin ventanas? ¿O que está lleno de gente? Independientemente de tu estado de salud, es muy probable que te sientas mal en un ambiente “estancado” por un motivo: la calidad del aire.


Espacios cerrados, baja calidad de aire


La calidad del aire depende del equilibrio de tres factores: temperatura, humedad y limpieza. Si está demasiado caliente, demasiado frío, muy húmedo o muy seco, puede afectar tu bienestar. Si además hay demasiadas partículas extrañas en el aire, como moho y polvo, o no hay suficiente oxígeno en él, también puede afectar tu salud a corto plazo.


Una mala calidad del aire afecta tu sistema respiratorio


Los principales síntomas respiratorios debidos a la polución del aire son tos, respiración silbante, mucosidades excesivas en vías respiratorias, irritación, congestión etc. estos síntomas corresponden a enfermedades como bronquitis, asma, enfisema, cáncer, etc. En suma, los pulmones son el órgano humano más afectado por la contaminación del aire, especialmente por la presencia de partículas sólidas que, si son de tamaño muy pequeño, no son retenidas en las vías previas y llegan hasta los alvéolos de los pulmones causando su obstrucción o degradación.


La mala calidad del aire también puede afectar tu sistema cardiovascular


Como hemos mencionado, los espacios cerrados tienen poco oxígeno. La deficiente oxigenación de los glóbulos rojos puede causar alteraciones en tu corazón, arterias y venas, como estrechamiento de las arterias coronarias, riesgo de formación de coágulos, alteración de la placa ateroesclerótica, etc. En general estos daños causados a las personas pueden suponerse también en mayor o menor medida infligidos a los animales y seres vivos en general.


Cómo tener buena calidad de aire


Mejorar la calidad del aire requiere mantener una temperatura y humedad estables, además de permitir que el aire circule libremente para renovar el oxígeno dentro de la habitación. Generalmente, basta con abrir puertas y ventanas, pero en zonas muy secas es recomendable contar con un humidificador o un enfriador evaporativo.


Si tu espacio carece de ventanas o puertas que permitan la circulación del aire, es necesario instalar un sistema de ventilación y extracción que pueda renovar el ambiente de forma continua o mientras esté en uso la habitación, especialmente si está pensada para ser utilizada por varias personas.

3 vistas